Túneles Mineros Villaricos-Las Herrerías

necropolis villaricos

 

Tras el descubrimiento de la plata en Sierra Almagrera y convertirse en un centro minero de relevancia europea donde se hacen numerosas inversiones para la extracción del mineral, se generan gran cantidad de infraestructuras para el transporte que comunicaban la sierra con el mar. Una de estas infraestructuras, dirigidas por el ingeniero de minas belga Louis Siret, es el ferrocarril minero de Las Herrerias-Villaricos, que trasladaba el material desde los cotos mineros al área de embarque en la playa de Villaricos, atravesando las estribaciones de la sierra. Su inauguración tuvo lugar en abril de 1897 y estuvieron operando hasta 1958.

Se excavan los túneles para facilitar el paso del ferrocarril a la playa. Con la creciente producción minera se hizo necesaria una nueva vía que incorporaba la producción del distrito de El Arteal, así se excavó un segundo túnel, paralelo al anterior, que haría las tareas de devolución de las vagonetas desde el embarcadero hacia las minas y el transporte de combustible, carbón, para las fundiciones. La tracción utilizada para las vagonetas recibía el nombre de “a sangre” (tirada por animales), práctica muy habitual a finales del S.XIX y principios del S.XX por su bajo coste económico comparado con el coste de una locomotora.

El motivo por el cual no se agrandó el primer túnel para incorporar la segunda línea férrea radica en la mala calidad del esquisto que no proporcionaría la necesaria estabilidad.

En los cuatro portales de emboque se construyeron muros de empedrado de los que solo uno no ha perdurado hasta nuestros tiempos.